En ese marco, distintas organizaciones sindicales volvieron a la calle para reclamar al Gobierno de Javier Milei, la puesta en marcha de políticas industriales, empleo, producción y desarrollo nacional, en un contexto en el que cierran fábricas, se producen despidos y la economía familiar sobrevive en el endeudamiento.
Según FUNDAR, en base a datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, la industria PyMe acumula ocho meses de caída: la industria manufacturera perdió, solo en junio, 138 empresas. En tanto, según el INDEC, la industria utilizó un 58,2% de su capacidad instalada y, según FUNDAR/CEPA, desde noviembre 2023 a junio 2026 hay 31.342 empresas menos y 436.126 menos puestos de trabajo.
Con este marco, durante la movilización, la CGT difundió un documento en el que expone el mapa de situación productiva, laboral, social, política y advierte que "NO HAY LIBERTAD SIN JUSTICIA SOCIAL".
"Hoy nos movilizamos en defensa de la industria nacional para visibilizar la realidad del sector productivo y alertar sobre la difícil situación que atraviesa, en especial la de las PyMEs, principal sostén del empleo. Este achicamiento no solo involucra quebrantos empresariales, sino que también implica un daño que agudiza las dificultades en la cadena de pagos y debilita los entramados productivos regionales. No estamos proponiendo una economía cerrada, sino la necesidad de configurar una apertura comercial inteligente, en función de nuestros recursos y de nuestras posibilidades, pero con la certeza de que ningún país se desarrolla sin industria", apunta la central.
Asimismo, el documento avisa que el desarrollo del plan económico libertario implica "dos economías" que impactan de manera disimil en la sociedad: "Una, para muy pocos, concentrada en sectores que capturan la mayor parte de la renta. Y la otra, la de la microeconomía popular, que transitamos cotidianamente las grandes mayorías, donde «la plata no alcanza» y la situación de las y los trabajadores -ocupados, subocupados, precarizados y desocupados- es cada vez peor".
"Este gobierno ya ha dado claras muestras de que las argentinas y los argentinos no son su prioridad. En su fanatismo ideológico, todos los días confirma su insensibilidad, su falta de empatía y la clausura de toda posibilidad de diálogo institucional", definió.
"Frente a estas propuestas del «sálvese quien pueda», nosotros proponemos otra idea de sociedad, donde la dignidad del trabajo, como experiencia solidaria de intercambio y colaboración, siga siendo una construcción colectiva a favor del bien común y del desarrollo personal y familiar, en el marco de una comunidad integrada", concluye el texto difundido.
