Asumió la nueva Comisión Directiva Nacional de SECASFPI para el período 2026–2030, encabezada por el secretario general, Carlos Ortega, y la secretaria adjunta, Soledad Alonso. Fue en la sede sindical de México 1850 -CABA- junto a trabajadores y militantes.
“Tengo una enorme alegría de que los trabajadores me hayan vuelto a elegir como su representante. Tenemos una conducción que incorpora gente más joven y damos un paso necesario para revitalizar nuestro sindicato”, expresó Ortega sobre la combinación de experiencia y juventud dentro de la flamante Comisión Directiva para afrontar los nuevos desafíos que plantea la coyuntura.

Además, el secretario general se refirió al complejo escenario económico y social que atraviesa el país y a su impacto cotidiano sobre las y los afiliados a la organización.
“Vamos a seguir dándole pelea a este Gobierno y a estas políticas. Estamos viviendo momentos críticos y muy duros. El nivel de endeudamiento de la población es altísimo y lo vivimos cotidianamente con nuestros afiliados, que cada vez necesitan más ayuda para poder afrontar el día a día”, sostuvo.
En ese marco, Ortega reivindicó la necesidad de una política comprometida con las necesidades concretas del pueblo.
“Queremos que la política la haga quien realmente tenga vocación de ayudar a los trabajadores, a los jubilados, a los docentes y a cada argentino que lo necesite”, afirmó.

Asimismo, volvió a expresar su respaldo a Cristina Fernández de Kirchner y destacó su enfrentamiento con los sectores de poder económico.
“Cristina tiene que estar libre y ser nuestra candidata porque es la candidata del pueblo. Es la que le rompió el esquema al poder y a los grupos concentrados”, señaló.
Finalmente, Ortega sintetizó el espíritu con el que asume este nuevo período de conducción:
“Como decía Evita, ‘el peronismo será revolucionario o no será nada’. Y yo agrego, SECASFPI será lucha o no será”.
De esta manera, asumió la renovada Comisión Directiva de SECASFPI a nivel nacional, con la promesa de sostener la lucha y la resistencia a un Gobierno que tomó como eje de sus ataques a las y los trabajadores del sector público vinculados a áreas sensibles de la comunidad como es, por caso, la Seguridad Social.