"En este Día de las y los Trabajadores, la reflexión tiene que ser profundamente actual. Hoy el trabajo está en el centro de una disputa muy concreta: mientras desde el gobierno nacional, encabezado por Javier Milei, se promueven reformas que avanzan en la flexibilización y el recorte de derechos, esa agenda no se corresponde con la agenda de la calle, con lo que viven a diario las y los trabajadores, que hacen un enorme esfuerzo para llegar a fin de mes y sostener a sus familias", lanzó el ministro de Trabajo bonaerense, Walter Correa sobre la realidad de las y los trabajadores que, en tiempos libertarios, experimentan las consecuencias de la motosierra en su cotidianeidad -precarización, doble o triple jornada laboral, asalariados pobres, cierre de fábricas, despidos...-.
"Desde la Provincia de Buenos Aires, bajo la conducción de Axel Kicillof, tenemos una convicción firme: el trabajo es dignidad y no puede ser una variable de ajuste. Cuando decimos que la Provincia es ´escudo y red´, hablamos de proteger derechos frente a políticas que los ponen en riesgo y, al mismo tiempo, de acompañar y generar oportunidades en un contexto muy difícil desde lo económico y lo social", destacó Correa sobre la gestión bonaerense y el impacto negativo de las políticas nacionales de desfinanciamiento -discontinuidad de obras, programas y el cese de giro de fondos coparticipables, entre otros-.

"En este 1° de mayo reafirmamos ese compromiso: defender el trabajo digno, fortalecer la presencia del Estado y construir un modelo de desarrollo con inclusión. Porque no hay futuro posible sin trabajo y no hay justicia social sin derechos laborales", finalizó el funcionario bonaerense, con profunda raigambre sindical y contacto cotidiano y fluido con las y los trabajadores.
