Desde ADUNA advirtieron que la iniciativa oficial no sólo consolida un escenario de desigualdad estructural, sino que ataca directamente a las y los trabajadores de la educación pública. “La universidad no es ajena a este ajuste, la Ley de Financiamiento Universitario votada en tres ocasiones y ratificada por la justicia sigue sin aplicarse”, señalaron desde la conducción del gremio.
En las afueras del Congreso de la Nación, a la espera de la resolución del tratamiento, el secretario general de ADUNA, Ricardo Petraglia, sostuvo que “esto consolida una pauperización en las condiciones laborales que venimos sufriendo desde hace mucho tiempo, que arrancó en los 90s con un modelo extremadamente neoliberal y que hoy se presenta de manera mucho más feroz”.

El proyecto de reforma avanza contra los derechos laborales individuales, pretende consolidar una transferencia millonaria del trabajo al capital y avasalla los derechos colectivos de los trabajadores y sus organizaciones.
En este sentido, Petraglia agregó que “este proyecto que impulsa Milei junto a sus aliados es un retroceso porque legaliza un modelo que atrasa años en materia de derechos laborales y bienestar para el pueblo trabajador, un modelo que deja de lado las bases sobre las cuales deberíamos estar construyendo mejores condiciones laborales y más derechos en lugar de destruir el futuro del pueblo”.
Frente a la posibilidad de la sanción del proyecto y a la falta de aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario, ADUNA se mantiene en estado de movilización en defensa de los derechos de los trabajadores y trabajadoras, y de la educación pública.
